“Estamos agotados”, palabras que desgraciadamente nombramos demasiadas veces los padres de niños discapacitados, cuando nos enfrentamos a las barreras que la vida nos presenta. Me refiero, como no, a las barreras que desde la administración se nos crean diariamente.
Tenemos una ley de dependencia que esta llena de buenas intenciones, pero vacía de resultados, pues aquí en nuestra comunidad no hay fondos para poder ejecutarla, luego no sirve de nada. Leed esta noticia que, en boca de unos padres de una niña discapacitada, gritan, aunque desde la administración no les oyen, que cada cual saque sus conclusiones.
Hola amigos, como sabéis el pasado domingo 19 de octubre, estuvimos en el medio maratón de Petrer. Allí fuimos recibidos como verdaderos protagonistas de una carrera que, constaba de tres vueltas a un circuito con algunos toboganes, pero muy amena, pues había mucho ambiente, mucha gente animando, y una organización muy pendiente de que todo saliera bien.
Cuando llegamos, allí nos estaban esperando, para darnos, “el dorsal 1” a Maria, y otro dorsal, con su nombre. No imagináis, como me sentí, cuando con un fuerte abrazo, me hacían entrega de estos dos dorsales. Aunque son dos trozos de papel, esconden un gran significado, reconocimiento, y sobre todo mucho apoyo. Creo que estos dorsales que lucía mi hija en su carro, me dieron alas para llegar a la meta. Aquí os muestro el video de ese día, el cual me gustaría dedicárselo a mis amigos de Petrer, Javier, Reme, Maria, y en especial a Paula.
Hola, me llamo Josele, y soy el padre de Maria, ella tiene una salud muy delicada y un montón de problemas, crisis epilépticas, amneas, crisis de ausencia, y muchas cosas mas. Un día por casualidad y aprovechando mi habito de hacer deporte, decidí llevármela a correr al cauce del río, (lugar ajardinado del que disponemos en Valencia para la practica de este deporte), Al no estar habituada a la velocidad atípica a la que circulaba el carro, ella estuvo todo el rato muy pendiente de todo lo que pasaba a su alrededor, de la gente que asombrada la miraba y me miraba. Solo estuve media hora corriendo y en todo este tiempo ella se comporto como nunca lo había hecho. No tuvo ninguna crisis, ni amneas ni nada parecido, la verdad es que se nos abrió una gran puerta, que no estaba dispuesto a dejar pasar.
Poco a poco fui llevándomela a correr, cuando buenamente podía, le compre un saco de dormir, de niño, para llevarla en el carro y que no tuviese frío, pues a veces salíamos por la noche, y su salud es muy delicada. Ella se lo pasaba bien, se reía cuando la gente, amigos con los que habitualmente me cruzaba, le decían algo, me di cuenta que había algo que podía hacer con ella, algo que le resultaba gratificante a ella, que ella era feliz, y si ella es feliz imaginaros lo que soy yo.
Un día pensé, ¿por que no hacer el maratón de mi ciudad (Valencia) con ella? Empecé a entrenar con ella en el carro, y me puse en contacto con la organización de la prueba, para explicarles mis intenciones. Hable con una chica, que me contesto que ellos no me iban a decir que ni si, ni no, que era una decisión mía, que los jueces de la carrera me podían expulsar de la prueba, ya que era campeonato nacional de maratón.
Yo solo quería demostrar que se pueden hacer muchas cosas con niños discapacitados, que la discapacidad no existe, cuando intentamos superarla, no iba a disputar nada, saldría el último, y solo quería que Maria sintiera lo que sentimos cuando entramos en meta en un Maratón. Así que decidí intentarlo, intentar hacer el maratón de Valencia empujando un carro con mi hija, y así lo hice.
Tengo que decir que esto fue posible gracias a un montón de gente, que en un momento muy delicado me apoyaron en la idea, y me dieron fuerzas para que el día de la carrera, a la hora indicada, estuviera en la línea de salida con Maria, desafiando el frío, y la dureza de 42 kilómetros empujando un carro. Es casi imposible nombrar a todos ellos pero les he dedicado este video. Espero que os guste, y que cada uno saque sus conclusiones.
Josele…
No quiero culpar a la organizacion de lo sucedido este dia, pues es un gran club, lleno de grandes amigos, ellos solo me avisaron de lo que podia pasarme, durante los 42 kilometros encontre a mucha gente de la organizacion que me animaron, creo que esto es fruto de la decision de los jueces de la prueba, que no tenemos otra opcion que acatarla, nos guste o no.